viernes, 1 de abril de 2011

Del Invierno Nuclear al Calentamiento Global

Me despedí en mi último post con un recuerdo para Japón. El terremoto, que ya desde el primer día parecía terrible y devastador, ha terminado por ser el desencadenante de lo que ya parece un inevitable y muy serio accidente nuclear. Estoy segura de que el pueblo japonés sabrá enfrentarse a la adversidad como siempre lo ha hecho: hombro con hombro, una misma tarea, un solo corazón.


Los nietos,

con sus pequeñas orejas rebosantes de "cambio climático", me miran de forma rara cuando hablo del "Invierno Nuclear", que era uno de los peligros que parecía cernerse sobre nuestras cabezas en los años 70, cuando la Guerra Fría. (Os acordáis, de la "bomba de neutrones????")...

Sacada de

Por aquellos tiempos vivía yo en Estados Unidos, donde la posibilidad de una Guerra Nuclear era algo real para los gobiernos ruso y americano.

Un día llegó a mi buzón esto:


No es que yo sea especialmente miedosa, y desde luego la guerra nuclear no formó nunca parte de mis preocupaciones ni siquiera lejanas, pero ¿quien está a salvo de una emergencia, catástrofe natural, incluso de algo tan simple como una huelga del transporte? 

Emergencia que puede ser un tanto angustiosa cuando en la casa hay niños pequeños.

Así, este panfletillo ha sido compañero mío durante mas de treinta años, y debo decir que, si no al pie de la letra, desde un punto de vista amplio ha sido guía de mis compras y de mi despensa.

Por si alguien pudiera estar interesado en el tema, paso a exponerlo a continuación, aunque aderezado con mis propios comentarios. Por supuesto que esto no es mas que Mi Guía Personal, y que todo aquel que quiera tomarse el tema en serio, debería buscar fuentes mas seguras que las de esta pobre anciana.

Según el prospecto

se debería guardar en lugar apropiado comida para dos semanas. Comida que no necesite refrigeración, y poco o ningún cocinado. Yo soy menos precavida y pienso que con comida para una semana puede ser suficiente.

Junto con los alimentos se almacenarán platos y vasos de papel, y cubiertos de plástico.  No debemos olvidar tampoco abrelatas y abrebotellas y un cuchillo bien afilado. Además, un cuentagotas, lejía (para potabilizar el agua si fuera necesario) y un paquete de filtros de cafetera (por si hubiera que filtrarla). Una linterna de dinamo (¡¡las venden en los todo-a-cien!!), un par de velas y cerillas, y papel de cocina en abundancia, que servirá un poco para todo. Yo añadiría también tres docenas de bolsas de basura resistentes. No debemos olvidar tampoco un botiquín de urgencia.

Finalmente, un paquete de arena de gato es un gasto pequeño, no hay que renovarlo nunca, y puede sacarnos del apuro en caso de manchas inoportunas, (un niño que vomita, una cazuela que se vuelca), cuando andamos escasos de agua. !!Porque Andaremos Escasos De Agua¡¡.

It's the water, stupid

De un capítulo de CSI  se me quedó grabado esto:
"la Regla del tres: tres minutos sin respirar, tres días sin beber o tres semanas sin comer, significan la muerte".

Esto es importante tenerlo en cuenta, pues en caso de falta de espacio y tener que elegir entre agua y comida, Siempre Debemos Renunciar A La Comida, En Favor Del Agua.

Agua en el sentido de líquido, y que puede almacenarse también en forma de zumos de frutas, refrescos, leche, etc.

La cantidad diaria inexcusable de líquido por persona es de 2 litros. (Digamos 1 litro en forma de agua y el otro en forma de leche, refresco, zumo, gazpacho o caldo (de los de brick).

La mejor manera de conservar el agua es en envases de plástico, pues el vidrio es frágil y el metal da sabor.

Las botellas usadas de 2 litros de refresco son una buena idea desde mi punto de vista. Dejadme que os diga que, además, estas botellas caben debajo de los muebles de la cocina, por lo que su almacenamiento no supone ningún problema de espacio extra. Se pueden ir renovando periódicamente, usando el agua vieja para regar las plantas o la cisterna del wc.

Como ya vimos, el agua es absolutamente necesaria para la supervivencia, por tanto No Se Debe Rechazar Ninguna Clase De Agua al alcance. Por ejemplo, para casos extremos, podría usarse la almacenada en el calentador de agua de la ducha o la calefacción. Estos aparatos suelen tener una válvula o llave para el vaciado en la parte inferior. Si no fuera aceptable para beber tal cual,

será necesario potabilizarla.

La manera mas fácil es mediante la lejía: La lejía de toda la vida: sin perfume, detergente, colorante ni nada por el estilo. Generalmente en el envase dice si es o no apta para potabilizar el agua. A partir de una lejía en solución al 5,25%, 2 a 4 gotas por litro (según el aspecto del agua) bastará para purificarla. Una vez vertidas las gotas, revolver conciezudamente, y esperar 30 minutos.

Entrando en los terrenos furibundos de lo radiactivo, debe tenerse en cuenta que el agua contaminada con radiación es Mucho Mas Perjudicial para los niños que para sus abuelas.


En cuanto a la comida:

Lo primero y mas importante:
No Almacenar Comida Que No Nos Guste. Hay que tener en cuenta que pasado un cierto tiempo, habrá que reemplazarla por otra nueva, y el consumo de la almacenada no debe causar problemas.
Hoy en día hay todo tipo de alimentos en lata o en cristal: Legumbres precocinadas (tipo Litoral) o simplemente cocidas pueden ser buenas opciones, si habitualmente comemos legumbres. Lo mismo para las verduras. Todas son buenas y sanas, pero no todas le gustan a todo el mundo. 

La leche en polvo y el café (o cacao) instantáneos son una buena idea, siempre que estemos seguros de que van a ser consumidos sin problemas a la hora de la sustitución, pero existen también la leche concentrada (tipo Ideal), o la concentrada azucarada (tipo La Lechera), o la simple y llana leche de brick. 

Galletas, galletitas, panes, y panecillos, incluso cereales, tienen el problema de que son difíciles de almacenar, y deben ser renovados con mas frecuencia, pero podríamos guardar unos pocos de nuestras preferidos.

Depende, una vez mas, de nuestros los gustos particulares que almacenemos frutas en almíbar, secas (como pasas, y orejones), o en forma de mermelada.

Laterío en general, compraremos lo que acostumbremos a dar a nuestros invitados de aperitivo: sardinas en todas sus modalidades, bonito, calamares y pulpo. Las latas dan pocos problemas pues tardan en caducar casi diez años.

Hablando de aperitivos, los frutos secos son ricos y nutritivos, pero a ser posible no tan salados que nos den mas sed de la que podamos apagar... 

Así como tengo las cosas muy claras en cuestión de agua: (recordad La Regla Del Tres), pienso que

ni las indicaciones del boletín ni las mías pueden sustituir el sentido común de cada cual.

No debemos olvidar, sin embargo, que una comida poco apetecible puede ser medianamente pasable acompañada de sal, tomate frito, mayonesa, pimienta o cualquier tipo de salsa o especia que acostumbréis a añadir normalmente. No olvidéis tampoco el azúcar.

Quizá la mejor manera de lograr una buena "despensa de emergencia" es tenerlo en mente a la hora de comprar durante un par de meses. Cada vez que vayamos al supermercado, podemos comprar unas pocas raciones extra de Lo Mismo Que Escogemos En La Compra Diaria.

Si llegara la emergencia...

Ya sea un huracán o una inundación, una alarma nuclear o una erupción volcánica, la primera medida es hacer un recuento de la familia nada mas pasada la catástrofe. En viviendas muy grandes con varios pisos (y niños pequeños), quizá no fuera mala idea haber señalado de antemano un punto de encuentro, para evitar riesgos innecesarios tratando de salvar a personas que en realidad no corren peligro.

Si se nos presenta la perspectiva de pasar unos pocos días aislados (y sin tele... ni Internet¡¡¡), quizá no fuera mala idea tener entretenidos a chicos y grandes: en los primeros momentos habrá mucho trabajo para unos y otros, pero quizá luego la espera llegue a ser aburrida o incluso azarosa. Unos juegos de dados, dominó o cartas (la Play pronto se quedará sin batería), o quizá unos sudoku ayudarán a la familia a pasar lo mas apaciblemente posible el tiempo de espera.... Quizá escribir una especie de "diario de a bordo"...


bueno, basta de desgracias por hoy.


Esta mañana Dios ha amanecido una preciosa mañanita, y estoy deseando terminar el post para salir por ahí de tapitas. Si señor: hoy comemos de tapas, pues la abuela no está por la labor de andar entre cazuelas mientras luce el primer auténtico, verdadero magnífico día de Primavera.


Os desea lo mejor del mundo, y que nunca necesitéis tirar de la comida de emergencia,



Vuestra Anciana Abuela.




2 comentarios:

  1. me ha convecido. sin duda añado esta a mi lista de tareas pendientes.

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  2. Ojalá no la necesitemos nunca ninguno de los dos. ;)

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